19 Jun 2014 -
Ya son más de 51 millones los refugiados
Recursos de cooperación internacional para atender
desplazados crecen a menor ritmo que el número de personas afectadas.
Acnur revelará hoy que en 2013 hubo otros 10,7 millones de casos.
Por: Elber Gutiérrez Roa
Es una paradoja inexplicable. Pese al vertiginoso
avance en el conocimiento del mundo que nos rodea y al desarrollo de
las ciencias para —en teoría— ayudarle a vivir al ser humano, la
violencia continúa generando tragedias de magnitudes semejantes a las de
hace más de 50 años. La prueba más fehaciente la dará hoy la Agencia de
Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), según la cual el mundo
acaba de superar la barrera de los 50 millones de desplazados, el mismo
nivel que alcanzó durante la Segunda Guerra Mundial. Esto es, a
diciembre de 2013, más de 51,2 millones de personas tuvieron que dejar
sus hogares, especialmente por conflictos armados internos.
Los 51
millones de desplazados están distribuidos en tres grupos, según la
tipología utilizada por Acnur: refugiados (16,7 millones), solicitantes
de asilo (1,1 millones) y desplazados internos (33,3 millones).
El
informe señala también que las crisis de refugiados de 2013 llegaron a
niveles que no se vivían desde el genocidio ruandés de 1994. Hubo más de
10 millones de desplazados y 2,5 millones de personas tuvieron que
buscar protección fuera de sus países. El caso más alarmante sigue
siendo el de Siria, que en agosto último alcanzó la vergonzosa cifra de
un millón de niños refugiados. Una semana después, la Acnur anunció que
en total había más de dos millones de sirios refugiados.
Y las
trágicas paradojas continúan, pues hace apenas cinco años Siria era el
segundo mayor receptor de desplazados en el mundo, en su mayoría
provenientes de la crisis de Irak. Una más, Líbano tiene cuatro millones
de habitantes, de los cuales un millón son refugiados sirios. ¿Qué
política pública podrá resistir en ese pequeño y pobre país si la
llegada de sirios se mantiene a un ritmo constante? Y no es el único
caso. Jordania tiene una población de cinco millones de personas, de las
cuales casi un millón son refugiadas.
Peor aún, la agudización de
la violencia en Irak ya encendió alarmas en la comunidad internacional.
Aunque el presidente de EE.UU., Barack Obama, anunció que no enviará
tropas a combatir, dejó abierta la puerta para que asesores militares
hagan inteligencia y brinden instrucción a las fuerzas del gobierno de
Nuri Al Maliki, amenazado por el grupo yihadista del Estado Islámico de
Irak y el Levante (EIIL), que se aproximan a Bagdad.
Un cálculo
que con toda seguridad tiene también en cuenta los efectos que el nuevo
ataque tendría en la guerra civil siria, la misma que acaba de cobrar
cerca de 50 víctimas, precisamente por un bombardeo del gobierno local
contra desplazados.
Pero hay una situación que inquieta aún más a
los organismos de ayuda humanitaria en medio de este mapa de violencias:
los aportes de la comunidad internacional cada vez son más escasos para
atender a las víctimas. El presupuesto de la Acnur sigue creciendo,
pero lo hace a una velocidad más rápida el número de víctimas de los
conflictos. En 2012 el organismo contó con US$3.591 millones, al año
siguiente tuvo mil millones menos y para 2014 contará con US$5.307
millones, con los que aspira atender a 35’833.400 personas. Los
principales donantes de la Acnur en 2012 fueron EE.UU. (35%), Japón
(8%), y la Unión Europea (7%).
El top del desplazamiento
Después
de Siria, Colombia es el país con el mayor número de desplazados, según
datos de la Acnur, pero con una gran diferencia según las bases de
datos. Al decir del representante de la Acnur en Colombia, Stephane
Jaquemet, la situación es inversamente proporcional, pues en Colombia un
95% de los desplazados son internos, mientras que en Siria más del 90%
está fuera del país.
Pese a que el tema colombiano toma especial
importancia en zonas del centro del país, como el municipio de Soacha,
los reportes de la Acnur indican que la situación más grave se vive en
la costa Pacífica, Norte de Santander y el Caribe, especialmente hacia
los Montes de María.
El conflicto armado sigue siendo la mayor
causa del desplazamiento —como en la mayoría de países—, pero también se
identifican casos relacionados con otro tipo de violencias y hasta con
razones económicas. El narcotráfico y, recientemente, la minería ilegal
tienen cada vez más relación con el problema en Colombia.
Aunque
existe un elevado nivel de subregistro, los reportes oficiales indican
que Venezuela es el mayor receptor de colombianos desplazados (204.259
casos), seguida por Ecuador (122.276) y Canadá (17.381). Pero estos
datos excluyen a quienes forman parte de los flujos de migrantes de las
zonas de frontera o a quienes se marchan en silencio por temor a que la
violencia los alcance allende las fronteras.
Un tema que el
Gobierno colombiano estudia también con cuidado, pensando en su política
de atención a las víctimas, el proceso de diálogos con las Farc (todo
indica que también con el Eln) y que necesariamente requerirá apoyo
financiero de la comunidad internacional.
egutierrez@elespectador.com
@elbergutierrezr